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HISTORIA de ALUMINE

1 - Pehuenches y Huiliches

Por el Dr. Gregorio Álvarez del Libro “Neuquen, historia, geografía, toponimia volumen 02”

"En la época que comienza nuestra historia, se llamaba Pehuén Mapu (Tierra del Pehuen), a la región de la cordillera andina que tenia como característica la presencia del pehuen.

Pero aunque existían estos árboles en una y otra falda de al cordillera, llamada antiguamente Vuta Pire Mahuida ( gran cordillera nevada); El gentilicio Pehuenche parece haberse circunscrito primitivamente a los indígenas que habitaban el pehuen mapu oriental ó sea la tierra que corresponde a la actual provincia del Neuquen de modo tal que lo aborígenes occidentales chilenos distinguían como Pehuenches, con un sentido gentilicio separatista a los aborígenes del Neuquen.

Es mas en los siglos XVIII y XIX aparece en los archivos, documentación y bibliografía chilena, como sinónimo de “Hombre Argentino”, siendo una época en que todavía no estaba asentado el concepto de nuestra nacionalidad entre los indígenas del país de Chile. Entrar en el país de los Pehuenches era como decir que se entraba en la Argentina.

Volviendo al tema de la delimitación política de estas naciones aborígenes, diremos que en nuestra provincia del Neuquen existía una zona que se podía considera neutral: La fijaba la soberanía de los Pehuenches y la de los Huiliches. Esta se extendía desde Lonquimay en Chile, pasaba por lo que hoy es Pino Hachado y seguía el curso del río Covunco, sus afluentes y el río Agrio hasta su confluencia con el río Neuquen. Por el lado sur se extendía hasta el río Picun Leufu, desde sus nacientes hasta su terminación, todo lo que quedaba al sur pertenecía a la nación Huilliche. Así lo reconocieron los españoles de la colonia.

Hacia 1787, en el Norte de lo que es la provincia del Neuquen, vivían tribus cuyo origen etnográfico se a desconocido hasta el presente a las que por consiguiente se les atribuye la condición de autóctonas. Los españoles conquistadores de Chile basándose en la tradición de los aborígenes de este país, los consideraban como una nación independiente y la llamaban la nación Pehuenche. En el sur en lo que correspondía a la cuenca del río Limay se habían establecido, aunque en forma irregular otras parcialidades, a los que por ciertos caracteres antagónicos, como después veremos, se las integraba en otra nación la nación Huiliche, es decir, de los indios del sur.

"Continuando su trabajo sobre lo Pehuenches primitivos Serrano dice que poco lo que se sabe de esas tribus o parcialidades que integraban la nación Pehuenche y menciona:

  1. Una tribu del Sur de Mendoza los Goicos
  2. Dice también que en el Neuquen y territorio vecino de Chile había dos secciones importantes: una al Oeste de la cuenca del Aluminé y otro en la región de la pampa de Ñorquin.

Aunque no menciona la cronología precisa ( dentro de siglo XVIII) nosotros añadiremos que según nuestras investigaciones, podemos afirmar que existieron otros núcleos de mas remota antigüedad. Lo certifica en especial Mariño de Lovera, quien menciona haber encontrado indios muy bravos que se interpusieron en su camino hacia la mar del Norte en el año 1563 .

A) Uno de estos núcleos tenia su hábitat en la región del amplio valle del alto

Neuquen y su subsidiario el río Varvarco.

A) Un segundo núcleo el mas numeroso y guerrero era el de la región de lo río Trocoman y Reñileubu .

B) Un tercer grupo Ocupaba el cajón de Trolope y la región de Caviahue

C) Un cuarto núcleo se hallaba establecido en la región de la salinas de Pichi Neuquen, Huitrin Chorriaca y Trihuquico donde todavía existen abundantes reliquias de sus paraderos.

D) Un quinto núcleo, el que menciona serrano es el de la pampa de Ñorquin , regiones adyacentes de Ranquilon y costa del río Mocun o Agrio

E) Por ultimo el de la región de Aluminé, antiguamente llamada Buta Cuyun, lugar actual de Pulmari y veranada en su tiempo de Reuque Cura.

Además de los grupos precedentes, debemos mencionar los comprendidos en la región de los lagos Sureños, como los siguientes: Lago Moquehue, el de Aluminé, el de Ruca Choroy, el de Quillen, el de las Caballadas, el del Lanin sus contornos, el de rincón de lo Pinos y el de la cordillera de Catan lil incluido el del valle del Rahue.

SOBRE EL ORIGEN Y VIDA DE LOS PEHUENCHES

“Don Pedro Mariño de Lovera fue el primer hombre de raza blanca del cual nos ha llegado testimonio, de la descripción de los Pehuenches, al referirse a ellos lo hace así..

“Son indios de diferentes talles y aspectos de lo demás de Chile, por que todos sin exención, son delgados y sueltos, aunque no menos dispuestos y hermosos, por tener los ojos grandes y rasgados, y los cuerpos muy bien hechos y altos. El mantenimiento de seta gente casi de ordinario es: piñones sacados de unas piñas, de diferente hechura y calidad, así ellas como sus árboles”.

Durante la guerra defensiva en el segundo decenio del siglo diecisiete, el padre valdivia atrae a parlamento y pactos, a los caciques de la cordillera nevada, que por los boquetes de Lonquimay, Llaima y Villarrica, se esparcen hasta la patagonia”. ( Estos boquetes corresponden en nuestro país a los pasos de Pino Hachado, El Arco, y Mamuil Malal o Tromen respectivamente.”

Carballo y Goyeneche hablando de los tres Butalmapus, o divisiones geográficas - políticas de los araucanos dice que la cuarta llamada Pire Mapu ( Tierra Nevada), se agrego solamente durante el siglo XVIII.

Aun después de formar el cuarto Butalmapu, que incluía a todos los indios cordilleranos y orientales, los Pehuenches no tomaban parte en reuniones y convenios de los Araucanos, y en los parlamentos no fueron recibidos por los Gobernadores con aquellos, en el mismo día, sino en un día especial.

En el articulo tercero del parlamento de Lonquimay ( 1784) se trato expresamente de la demarcación de cada Butalmapu, señalando sus distritos. Se declararon pertenecientes a la cordillera los Huiliches de Changolo, de Gollaltue y Rucachoroy hacia el sur.”

“ Las tierras que ocupan: Desde enfrente del volcán de la Laja hasta Nahuel Huapi. Las casas de los mas son de cuero de vaca y yegua y las mudan tres veces al año, porque en el invierno, viven a las orillas del río o de la laguna, que hay muchas por ser donde se cuaja menos nieve; La primavera y parte del verano y del otoño en los pinares en lo alto de la cordillera, y cada uno de ellos tiene como hacienda propia su pedazo de pinar, como sucede con las viñas de los Españoles.” Claudio Gay: Informe sobre ostumbres de los araucanos

Son estos indios muy corpulentos y belicosos, de gran constancia y sufrimiento en la guerra, como criados entre rocas. Visten calzón chamal, poncho y casquete o sombrero. Tienen buenas armas y buenos caballos y no carecen de ganado mayor o menor, razón por la que son temidos de indios de los llanos que viven fuera de la cordillera. Su política es vivir en parcialidades y cada parcialidad tiene un Cacique. Sus mayores aseos consisten en teñirse los rostros, brazos y piernas de varios colores y los de sus viviendas en que los toldos sean remendados en varios colores, cosiendo los dichos remiendos con nervios de caballo. Su alimento es de todas carnes indistintamente, sin reservar guanacos, caballos y otros animales inmundos. Las vacas, ovejas y cabras que crían son corpulentas y del ganado ovejuno cosechan hermosa lana. Su frecuente labor es: Las indias tejer ponchos y mantas. Y los indios trabajar en labrar algunos platos y vacíjas de madera, grandes que llaman rales; Cuidar caballadas y crías, cosechar la sal en muchas lagunas que la cuajan, cosechar piñones en los parajes que hay pinares, cazar algunos avestruces y encairelar plumeros de su pluma, tejer riendas de pieles de guanacos y cabrestos muy pulidos todo lo cual comercian con los españoles a ciertos tiempos.

QUIENES ERAN LOS HUILICHES:

El blanco los conoció como parcialidades de pehuenches ubicadas al sur que se ínter mezclaban entre araucanos, Pietas en 1729 y después de el, Claudio Gay, ilustre historiador y sabio francés, nos ha dejado datos muy fidedignos del huiliche, aplicables al indio de la misma estirpe, oriundo del sur del Neuquen.

Los españoles de la Colonia, a los indios del sur de la cordillera Chilena les llamaban mas particularmente: Huiliches serranos y los de tierra adentro, simplemente araucanos. Estas dos estirpes, mezcladas a los Puelche y a los Pehuenches, fueron las que determinaron el gentilicio huiliche para los indios sureños del Neuquen, a los que también se los llamo manzaneros, por imponer ellos mismos esta denominación.”

La vestimenta de los huiliches”, según el abate Molina, (era calzón corto o charahuilla), que les llegaba hasta las rodillas, y poncho; no usaban sombrero ni casquete como los pehuenches; tampoco usaban calzado. Sin embargo las mujeres llevaban las mismas prendas que sus congéneres del norte, es decir las pehuenches.

“ el alimento era : Pescado, legumbres y cereales que solían cultivar y frutos de sus campos, entre los que mencionaremos las manzanas, la vid silvestre o parrilla, las fresas o frutilla, la murtilla, el michay o calafete, el maqui, la fruta del cohiue llamada digueñe, hongos comestibles, raíces de liuto o amancay, etc...” los prótidos eran suministrados por la carne de guanaco, el Huemul, el venado o pudu pudu el avestruz, la mara o liebre patagónica, la vizcacha, el jabalí y las aves de caza.”

El gobierno era ejercido por dos clases de cacique: el toqui gulmen para casos de guerra, como lo fueron llanquitur y huerahueque en sus malocas contra los pehuenches a fines del siglo 18 y el pulqui gulmen encargado de hacer correr la flecha que era el aviso precursor de la acción a librarse.”


2 - Combate de Pulmarí

Extraído de la Obra “ Fortines del Desierto” de Juan Mario Raone

Datos Sumarios

Lugar: Valle del Río Pulmarí, en su curso superior, Departamento Aluminé.
Fecha: 6 de enero de 1883.
Tropa: Al mando del Capitán D. Pedro Crouzeilles, del Regimiento 5° de Caballería: 20 hombres de su Unidad, el Teniente 2° D. Nicanor M. Lescano del Regimiento 2° de la misma arma, con 20 individuos de su Escuadrón y 5 indios amigos como auxiliares baqueanos.
Enemigo: Indiada Araucana, posiblemente de Queupo, procedentes de Chile. Su número se calcula en 150, aunque algunos precedentes estimaban más.

Prolegomenos del Hecho

Anotaciones del Libro de Marcha de la 2° Brigada:

...... “Martes 2 de enero de 1883.
La noche se ha pasado sin novedad.

11 y 30. Llega chasque del fortín “Teniente Nogueira” con notas del Comandante del Fortín, en que da cuenta de haber sido atacado por una partida de indios, como dicha nota contiene la relación del hecho que ha tenido lugar en ese punto, se transcribe a continuación para el mejor conocimiento del suceso, y dice así:

Fortín “Teniente Nogueira”. Enero 1° de 1883, - Al Jefe del Detall de la segunda Brigada, Capitán Don Guillermo R. Danelli. – Tengo el honor de dar cuenta a Vd., que en la madrugada del día de la fecha, a las dos aproximadamente, fui atacado por un grupo de indios. Unos preocupaban la guarnición mientras otros arrebataban la caballada, logrando estos su intento, a pesar de estar prevenido. Una vez que fueron sentidos se les hizo fuego del fortín, huyendo estos inmediatamente, mientras yo con diez soldados trataba de recuperar la caballada, que había sido arrebatada, no correspondiendo hacerlo tan pronto como se debió por el lamentable estado en que se encuentra la caballada, a pesar de todo conseguí darles alcance como a unas tres leguas del fortín, y arriba de las sierras, estos iban bajando una cuesta cuando llegué con solo dos soldados, pues los otros habían quedado á retaguardia con los caballos aplastados. Cuando los indios me descubrieron hicieron alto, trayéndome una carga, siendo rechazados por la altura del cerro que nos servía de defensa, volvieron a cargarnos por segunda vez, logrando nosotros matar tres indios, lo que les causó gran desmoralización, con esto llegaron cuatro soldados mas, entonces les lleve una carga a pie, consiguiendo quitarles el arreo, y huyendo los indios cobardemente sin poder darles alcance.”

El grupo de indios eran como quince en su mayor parte armados á lanza.”

Los animales que estos arrebataron en el fortín eran: las reses, 6 mulas, 6 caballos, á mas se les quito de ellos 5 caballos, 3 de estos ensillados, siendo 2 de la tercera Brigada y 3 yeguas de oreja.”

Una vez allí reuní la fuerza y regrese al fortín como á la una, donde me dio cuenta el Sargento que por el costado derecho de esta isla salía una rastrillada de otro grupo de indios, que se había llevado 14 mulas y la tropilla del Capitán Bustos, que yo la tenía, siéndome imposible perseguirlos, por tener los animales cansado.”

Los animales que han llevado los indios son 14 mulas, dejándome únicamente con 6, y siéndome de suma necesidad tener el completo ruego de Vd. se sirva reponérmelas, lo mismo que los caballos, pues de los treinta que tengo para el servicio no hay uno solo que sirva para andar una legua.”

Al mismo tiempo que ruego á Vd. se sirva recomendar á la consideración del señor Jefe de la Brigada la conducta observada por los soldados del Regimiento 2 de Caballería, Benito Pintos y José Vega, quienes se han portado valientemente. – Dios guarde a Vd. – firmado – Jacinto Espinosa. –

En vista de o que ha pasado en el fortín “Teniente Nogueira”, resuelve enviar una partida en busca de los ladrones y se designa al capitan del Regimiento 5° de Caballería, Don Emilio Crouzeilles para que al frente de una comisión, compuesta de 20 hombres del Regimiento 2° y 20 del Regimiento 5° con mas de 5 indios amigos que le servirán de baqueanos, se ponga en marcha esta misma tarde y de cima a las ordenes que se le dan en las siguientes instrucciones:

Con cuarenta hombres de los Regimientos 2 y 5 de línea y 5 indios amigos marchará en la tarde de hoy con el propósito de perseguir y batir una partida de indios ladrones, que en la madrugada de ayer han arrebatado algunas mulas y caballos del fortín “Teniente Nogueira”.

La marcha la efectuara por el camino de Pelicurá (?) hasta encontrar la costa del río Cotanli (el Catan Lil), donde le será fácil encontrar los rastros de indios invasores, quienes, según datos, llevan en su fuga esa dirección, buscando internarse en las cordilleras.

Encontradas que sean las huellas de los ladrones, los perseguirá sin perder momentos hasta alcanzarlos y darles ejemplar castigo.

Si encontrara en su camino al Capitán Don Mariano Vega, que á la cabeza de 70 hombres opera actualmente en la misma dirección, lo incorporará á su columna ya sea á toda ó parte de la fuerza, según lo juzgue necesario, en vista de los datos que pueda haber adquirido.

El Capitán Vega perseguirá el capitanejo Nahuel, que con 40 ó 50 hombres de lanza merodeaba con sus familias á inmediaciones de Mamuí-Malal, pero datos recientes me aseguran que dicha partida de indios, después de haber arrebatado una manada de yeguas del cacique Manquiel, se movía el 31 del próximo pasado hacia Lonco-May (Lonquimay), no siendo difícil que una fracción de ellos sean los asaltantes del fortín “Nogueira”; así, pues, caso de no encontrar los rastros que le indiquen el camino que deba seguir, marchará directamente en dirección de Lonco-May, persiguiendo a Nahuel, siempre que el Capitán no le precediere en tal caso, se ocupará el Capitán Crouzeilles en practicar una policía prolija entre los ríos Aluminé Catanli (sic) hasta alguna distancia de sus márgenes opuestas.

Las persecuciones y toda operación que emprenda las practicará con el todo ó mitad de su fuerza reunida, sin desprender hombres del alcance de su vista, a fin de evitar desgracias lamentables.

No podrá ultrapasar los límites del territorio Nación.”

La seña de orden en toda la División en campaña es, - Barbarie, Atrás.

Collón-Curá, Enero 2 de 1883. –
Firmado – Enrique Godoy. (384; 309/12)

 

VERSIÓN OFICIAL DEL HECHO

Siguiendo con el Diario de Marcha de la Brigada, encontramos ésta anotación efectuada el 12 del mismo mes:

7 y 10 p.m. En este momento llega un Chasque enviado por el Sargento segundo José Mallorca del Regimiento 2 de Caballería de Línea, que forma parte de la Comisión que se desprendió á las órdenes del Capitán del Regimiento 5,D. Emilio Crouzeilles. Da cuenta de que ha asumido el mando de la comisión, porque el Capitán Crouzeilles y el Teniente Don Nicanor Lezcano, que también formaba parte de esa comisión, han sido muertos en un combate habido con los indios el 6 del corriente, y como a unas 40 leguas de éste campamento. Espérase la llegada de esta fuerza para conocer los detalles del suceso.” (Id.; 322).

Y al día siguiente se anota:

11 y 30 a.m. Se presenta en este campamento la Comisión, cuyo mando se dio al Capitán Crouzeilles.

Traen los restos del malogrado Capitán y los del Teniente Lezcano. El combate en el que han perecido ha tenido lugar de la siguiente manera:

El 6 del corriente mes, una hora mas o menos, antes de la puesta del sol, encontraron unos rastros frescos y de poca consideración y se pusieron en persecución de los indios que los iban dejando. El Capitán Crouzeilles ordenó a su vanguardia (que se componía de tres hombres) siguiese al trote y galope por sobre los rastros que habían descubierto y pelease á los indios en el número que fueran, que él seguiría detrás y los protegería oportunamente. Las disposiciones del Capitán fueron cumplidas y la persecución se emprendió en el orden que queda dicho. A poco andar se sintió fuego en la vanguardia que había entrado en combate y el Capitán dejando 20 hombres al cuidado de la caballada se adelantó con el resto en grupos, á proteger a los que peleaban, pero no lograron reunirse porque la vanguardia había sido rodeada como por 150 indios y el Capitán Crouzeilles y los que le acompañaban lo fueron también, y se vieron precisados a defenderse en grupos como iban llegando al lugar de acción. Esta duro como hasta las 9 de la noche, en que se retiraron los indios con grandes pérdidas; pero el capitán Crouzeilles, el Teniente Lezcano, un soldado y un indio amigo quedaban muertos después de una lucha desesperada y titánica.

Tal es la relación que del suceso hace el argento Mallorca.

Se manda a sepultar los cadáveres de estos dos malogrados oficiales y levantar la información del caso para averiguar la comportación de la tropa en esta jornada.” (Id.; 323).

Al informar Godoy a su superior sobre este hecho le manifiesta:

El día 1° de Enero (sic, era el 2) recibo parte del Alférez Espinosa, Comandante de uno de los fortines de la línea de comunicación, que en la madrugada del día anterior, había sido atacado por un grupo de 50 indios, quienes consiguieron arrebatarle algunos animales, pero que, perseguidos, fueron rescatados en su mayor parte y ocasionándoles tres muertos a los asaltantes. Con este motivo dispongo que el Capitán del Regimiento 5° de Caballería D. Emilio Crouzeilles con 46 hombres, marche en seguimiento de aquellos ladrones que huían hacia las cordilleras. El valiente Capitán efectúa la persecución con tal actividad, que al cuarto día (6 de Enero) les dá alcance en el Valle Pulmarí, próximo á la línea divisoria con Chile; pero estos indios reunidos allí con otros, preparan una emboscada y consiguen atraer á ella al Capitán Crouzeilles, que con 10 hombres se había adelantado de su fuerza, al sentir la proximidad de los salvajes, sin considerar el número de enemigos que tenia la frente, confiado en su valor, tantas veces probado y en el de la escasa tropa que lo acompañaba. En esta actitud fue atacado por 100 indios en un desventajoso desfiladero, donde ni era posible organizar su débil fuerza; fueron pues cercados y batidos en detalle, travándose una lucha desesperada. Mientras esto sucedía, el Teniente 2° del Regimiento 2 de Caballería D. Nicanor Lezcano, llega con 5 hombres en protección de sus bravos compañeros, pero tiene también que batirse aislado por no ser posible reunirse con ellos, á causa del desfiladero. Unos y otros abandonaron sus caballos para vender caras sus vidas en la lucha cuerpo a cuerpo, pero desgraciadamente, ella tenia que ser fatal para los nuestros, que después de dos horas de luchar como héroes, mueren el Capitán Crouzeilles, Teniente Lezcano, el Soldado del Regimiento 5° Francisco Carranzas y un Indio Amigo, salvando el resto de este puñado de valientes, con tres heridos, gracias á su valor no enervado ni un momento y a la noche que sobrevino. Los malogrados Capitán Crouzeilles y Teniente Lezcano, dejaron tendidos al pie de sus cadáveres, algunos muertos y muchas lanzas tronchadas, notándose en el primero, al día siguiente, cuando fueron a recoger sus restos, que aún conservaba en su mano crispada por el coraje y la desesperación, el pequeño puñal de campaña, con que se había batido en sus últimos momentos.

Debo consignar, en presencia de un suceso tan lamentable, que en las instrucciones escritas dadas al Capitán Crouzeilles, en ésta comisión se le prohibida operar con su fuerza fraccionada, en atención a la poca columna que se ponía a sus ordenes, pero, reconozco, que la honrosa ambición de la gloria y el propio valor que le alentaba, le hicieron precipitarse sin mirar el peligro.

La pérdida de estos dos denodados oficiales, ha sido sumamente sensible y los claros que dejan sus cuerpos, serán muy difíciles de llenar.

Sufrido este fracaso, quedó la tropa sin oficiales, y el Sargento José Mallorca del Regimiento 2 de Caballería, asumió el mando de ella y con medidas muy oportunas se puso a cubierto del peligro que pudiera sobrevenir. Recogió los cadáveres de sus desgraciados oficiales y lo condujo hasta el campamento, con el cariño y respeto que inspiran los valientes que sucumben en el puesto de honor.

Todos estos antecedentes están constatados en la información sumaria, que se instruyó al respecto.” (Id.; 228) .

Por su parte, en el Diario de Marcha de la División, que llevaba Oliveros Escola, encontramos estas referencias:

El día 12, cuando se inició la marcha contra Ñancucheo, recibióse en este campamento la noticia de una desventurada y desgraciada escena.

El Capitán D. Emilio Crouzeilles y Teniente 2° D. Nicanor Lezcano, que fueron desprendidos a Pulmary el día 2 del corriente mes, no han regresado.

El día 6 del mismo, los indios en número de 60, tomando aislados a estos oficiales con un reducidísimo número de hombres, sorprendidos en un terrible desfiladero, dieron fin con ellos y 4 soldados, acribillándolos a lanzazos é hiriéndolo de bala.

Este acontecimiento lamentable, debido en parte al valor temerario y personal de nuestro oficiales, á la confianza limitada en sí mismos, ha venido a producir una sensación amarga en las fuerzas de la división y matar en parte con tan terrible dolor por pérdida semejante, el aliento de una campaña que definitivamente puede ser la que cierre nuestras luchas con el barbarismo.

El sumario abierto á este respecto, dará luz, poniendo de relieve los antecedentes de tan trágico incidente.

El día 13 el Capitán Crouzeilles Teniente Lezcano han sido traídos casi desconocidos, por los soldados que separados por los accidentes de la naturaleza y la brevedad de las circunstancias, no pudieron cooperar lo suficiente para salvar sus vidas.

La oscuridad de la noche y el cumplimiento de la orden recibida para custodiar la caballada, los separó del centro de la acción, llegando al siguiente día á ella para contemplar los cadáveres de los valientes jóvenes.” (Id.; 114).

Y en el informe que eleva Villegas sale a la luz este otro dato:

...al llegar a Pulmary fueron atacados por indios y fuerzas á cuyo frente se veía un oficial con uniforme, espada y revólver en mano.

El malogrado Capitán Crouzeilles, al ver al frente de las fuerzas un oficial, mandó suspender el fuego á las suyas, pues temía chocar con alguna de nuestras partidas que maniobraban en distintas direcciones, los enemigos aprovechando este momento lo atacaron dando por resultado la muerte de nuestros dos bravos oficiales y un soldado.

En el momento del combate no acompañaban al Capitán Crouzeilles ni la mitad de su fuerza, pues dicho oficial por imprevisión ó demasiada confianza la había dejado á mas de una legua á retaguardia cuidando la caballada..

La información que he mandado levantar dará algunas luces al respecto y será elevada al conocimiento de V.S.” (Id.; 244).

Y ese detalle se renueva al asentarse los antecedentes del posterior combate, librado entre las fuerzas del Teniente Coronel Díaz con la misma indiada, pues allí se dice, luego de explicar el procedimiento del Comandante en esa ocasión:

Con efecto, el Capitán Crouzeilles y el Teniente Lezcano fueron asesinados de un modo misterioso. En medio del combate, el enemigo inició toques de corneta y el Capitán Crouzeilles mandó a cesar el fuego. Momentos después, los oficiales argentinos eran muertos alevosamente sin tiempo material para defenderse.

Entre los adversarios vióse a un oficial con revólver y espada que los animaba. ¿Era en realidad oficial o un indio disfrazado con uniforme guerrero?. No se sabe, pero su existencia es ratificada por todos los testigos figurantes en la información de tan triste suceso.” (Id.; 171).

COMENTARIOS

El Coronel Olascoaga, que por entonces estaba a cargo de la oficina topográfica militar encargada del estudio de esta zona, dice que Crouzeilles murió de 36 heridas de arma blanca y 3 de bala, habiendo hecho suspender el fuego al ver acercarse a una tropa que él creía agregársele de acuerdo a las instrucciones. (209; 97/8).

Es indudable que allí frente al enemigo, primaba el sentimiento innato de coraje, arrojo y valentía, que distinguía a todo hombre que debía mandar tropas constituidas por gauchos, que hacían del valor un culto.

Evidentemente había un limitado deseo de acabar con un enemigo que, astuto, sabía aprovechar al máximo esa temeridad que los colocaba al borde de la muerte.

El Coronel Godoy, al dirigirse al General Villegas habría de decirle:

Hay una emulación limitada que lleva á los oficiales hasta la temeridad, produciendo muchas veces, como V.S. conoce, sucesos brillantes y admirables, pero que alguna vez ocasionan descalabros difíciles de compensar.”

Si bien no figura en la documentación de esta campaña, que se publicara en la Memoria Militar, el lugar donde fueron enterrados los caídos en este combate, entiendo que los restos del Capitán Crouzeilles habrán sido sepultados junto a los despojos de su hermano mellizo, el Capitán D. Pedro Crouzeilles, muerto alevosamente por los amotinados del 25 de abril de 1881, cerca de la vega de Chapelco, pero que, al igual que su hermano, fuera traído al campamento general ubicado también en el mismo sitio. Los azares de la vida y el destino habrían de juntar otra vez a esos hermanos mellizos, que realizaron juntos la carrera de las armas en el mismo regimiento y cayeron ambos en las dos campañas sucesivas llevadas a cabo por el Ejercito en Neuquen.

En el informe no se menciona nada respecto a los cadáveres del soldado Carranza y el indio amigo; pero creo que ellos han debido de ser sepultados en el mismo lugar de la acción que los transportara en alas de la gloria.

Seguramente una tosca cruz de palos señalaría el sitio donde descansaban esos dos bravos caído en cumplimiento del deber. Claro que, como dice Prado: ¿Cuánto podría durar una cruz de tacuara?.

Entre los apuntes históricos registrados en el Museo y archivo Provincial del Neuquén, encontré uno que consignaba que en 1987 se encontraba en la estancia “La Argentina”, en Loncopué, enviados por el Coronel D. Martín Gras, de guarnición en Las Lajas, un Sargento Y el Cabo Moreira, éste último uno de los que había luchado en el combate de Pulmarí. Ambos suboficiales eran del Regimiento 2 de Caballería, y tenían la misión de controlar el paso cordillerano que desemboca en Loncopué.

Al finalizar su cometido la comisión designada por Godoy para que realizara el estudio de la zona fronteriza y el levantamiento de los fuertes y fortines que habrían de construirla nueva línea de defensa, sus componentes:

Comandante Moritán, Mayor Vidal y el Ingeniero Bronstedt, solicitaron que los fortines de Mamuil Malal y Lago Huechulafquen llevaran los nombres de esos dos valientes oficiales, caídos en la lucha contra el enemigo. Como era de esperar, la moción fue aceptada y así figurarían luego esos dos fortines, baluartes de avanzada de la Patria, que llevaba tras de sus armas el único incentivo de ganar para la civilización, la paz y el progreso, esas fecundas tierras que comprenden las faldas y valles de la cordillera neuquina.

Como en la diferente documentación expuesta el Teniente figura con su apellido escrito en distintas formas, lo que ha dado lugar a que así también se lo hiciera en el informe que precediera al decreto N° 8.729/43 y en publicaciones y libros, creo conveniente informar que según la biografía que confeccionara el Capitán de Fragata don Jacinto R. Yaben este joven, muerto a los 20 años de edad, se llamaba Nicanor M. Lescano y era hijo del Teniente Coronel D. Nicanor Lescano y de doña Felisa Acosta. (392, III-390/1).

LUGAR HISTORICO

Fue declarado así por el mismo decreto mencionado precedentemente. El lugar, actualmente, se encuentra señalado , se ha colocado un monolito y placa como recordatorio del suceso.


3 - LEYES DECRETOS, RESOLUCIONES Y NOTAS, RELACIONADAS CON ALUMINE

Extraido del Libro RESEÑA HISTORICA ALUMINE, VILLA PEHUENIA

Por BEATRIZ JARA

Después de la organización de los territorios Nacionales por Ley 1513, promulgada en el año 1884 y establecida la división departamental en el territorio de Neuquen, en cinco secciones, las primeras autoridades se establecieron en Ruca Choroy del departamento Aluminé.

Los primeros pobladores en el actual pueblo se radican en el lugar a principios del año 1904.

Con fecha 19 de enero de 1910, el Gobernador Don Eduardo Elordi solicita al Poder Ejecutivo los fondos necesarios y autorización para la construcción del edificio para el funcionamiento de la comisaría de Policía de Alumine, que venia ocupando un local de propiedad de la Estancia Pulmari que solicitaba su desalojo.

Con fecha 21 de mayo de 1912, la gobernación solicita al Ministerio de Agricultura la Nación la reserva, con destino de utilidad publica, de una fracción de campo fiscal existente en el lote 20, sección C, de la zona andina, comprendida entre el limite del lote 19 y la concesión de 2.500 hectáreas del lote 20 al señor Cristian D. Lambert, con destino a la instalación de los edificios de Policía, Juzgado de Paz y Escuela.

Con la fecha 14 de noviembre de 1914, se instala en una pieza de los ranchos de Juan de Dios Salas, ubicada dentro del lote 20, comprendido dentro de la reserva del señor Lambert, el Juzgado de Paz a cargo del titular Don Hilario Miño, cuya oficina funcionaba antes en un local particular o sea una parte de los depósitos de mercadería de los señores Jáuregui y Cia.

Con fecha 20 de Octubre de 1915, el Poder Ejecutivo Nacional designa por Decreto el Paraje Alumine como capital departamental y asiento de las autoridades.

Es copia del libro Histórico de la Municipalidad de Alumine.

Con fecha 7 de Abril de 1926, se crea la primera comisión de fomento, de acuerdo a lo dispuesto por decreto de fecha 16 de septiembre de 1925 y por resolución del gobernador de Neuquen , se nombra la primer comisión de fomento que queda integrada por los señores: Manuel Torres, Santiago Cantarutti, Julio Ayoso, Enrique Horner y Olegario Aballe.

 
 

4 - NOMBRES DE CALLES DE POBLADORES DE ALUMINE

Las primeras placas identificadotas de calles se colocaron a comienzos de 1970. Estando como Intendente Municipal el señor Víctor Manuel Muñoz, como secretario el señor Nelson P. Alejos.

En ese momento solo se colocaron las primeras placas en algunas calles principales del pueblo y en la parte céntrica, los nombres asignados en reunión del Consejo Deliberante. Fueron Avenida R.I.M. 26, Avenida Olascoaga, Avenida 4 de Caballería, General Conrrado Villegas, Juan Benigar, Torcuato Modarelli, Cristian Joubert, Islas Malvinas, Antártida Argentina, Julio Ayoso, Pedro Félix San Martín, Julio San Martín, Padre Milanesio, Teniente Candelaria, Monseñor Cagliero, Pioneros Patagónicos, Primeros Pobladores, Cacique Saihueque, Tte.,2 Nicanor Lescano, Capitán Emilio Crouzeilles, Gendarme Carruego.

Años después se fueron dando nombre a las calles de los barrios que se fueron formando debido al crecimiento de la población.

Se considero en muchos casos tener presente a pobladores que han forjado de una forma o de otra la Historia del pueblo, dentro de los nombres mencionados en el párrafo anterior fueron merecedores de un reconocimiento por su trayectoria en el pasado, en algunos casos han sido los mismos familiares que han solicitado al Consejo Deliberante se coloque el nombre de sus antepasados a algunas calles, también figuran nombres de quienes integraron el Ejercito Argentino y recorrieron estos parajes dejando una historia de sangre, persecución, valor y lucha, con referencia a pobladores de Alumine, he recopilado datos para que se conozca que hicieron a que se dedicaron y porque ese reconocimiento colocando su nombre a calles del pueblo.

Vemos que:

PEDRO FELIX SAN MARTÍN, ocupo el cargo de Juez de Paz titular desde 1915 a 1923, luego a partir de 1928 hasta 1932, fue Presidente de la Comisión de Fomento de Alumine.
Como americanista divulgo en sus obras diversos aspectos del pasado sobre la región del Plata y de los Andes, entre sus obras cabe destacar “A traves de La Pampa” “Neuquen” “Bajo la tiranía” “El paso de Villarrica” “Entre mates” “Desde el rodeo” “El lazo entre nuestras labores camperas” y “En la guerra gaucha”.

JULIO SAN MARTÍN se le dio en nombre a una calle por ser un poblador pionero de la localidad, estuvo por algunos años en Quilachanquil y luego en la rivera izquierda del Río Alumine, metros mas arriba de donde actualmente se encuentra el puente, y ocupo un cargo dentro dela Comisión de Fomento.

TORCUATO MODARELLI, llego a Alumine en 1929, procedente de Zapala, casado con Doña Emilia Márquez, tuvieron cuatro hijos, falleció en 1966. Fue Presidente de la Comisión de Fomento, desde 1932 hasta 1973, fue uno de los promotores en la construcción de la Sala de Primeros Auxilios, que recordemos se levanto con ayuda y aporte económico de la población, de profesión docente egresado en la primera promoción de la Escuela Normal de Toay La Pampa, ejerció como docente en la cárcel de Neuquen Capital, llegando a Alumine de dedico al comercio y ganadería, además de la función publica. De acuerdo a lo manifestado por el señor Nelson P. Alejos, el señor Modarelli dono la Campana de la Iglesia Maria Auxiliadora, y a él se le encomendó el traslado desde Fortín 1° de Mayo hasta Alumine, cuando era gendarme hubiendolo hecho a caballo.

JULIO AYOSO,de nacionalidad uruguaya, llego a Alumine en 1920, casado con Doña Ana Maria Espinoza, tuvieron ocho hijos, falleció en 1945, integro la Comisión de Fomento, como vocal desde 1932 a 1940. Se desempeño como Alcalde en Chos Malal, como Comisario en Junín de los Andes y antes de llegar a Alumine estuvo radicado en Caleufu y en San Ignacio, al llegar a este lugar alquilo un campo a Félix San Martín, hasta que compro el campo que por mucho años ocuparon en la margen derecha del Río Alumine y a continuación del pueblo,-Dato suministrado por su hija Velia Ayoso, en 1928.

GENDARME CARRUEGO, su nombre Rodolfo Carruego, nacido en 1930, soltero, falleció en jurisdicción de la Sección Quillen el 19 de mayo de 1954; a causa de una herida mortal con arma de fuego que lesiono corazón y espina dorsal, la causa de su muerte fue en oportunidad de cumplir con un comisión del servicio en represión de contrabando, se desconoce al autor o autores del hecho, gendarmería Nacional traslado sus restos mortales a Concepción del Uruguay Entre Ríos, donde fue sepultado.

CRISTIAN JOUBERT, se considera uno de los primeros pobladores de Alumine, llego aproximadamente en 1907, con su familia, ocupo en carácter de solicitante los campos que se encuentran en ambas márgenes del arroyo Maipen, de acuerdo a comentarios de familiares vino en primer lugar solo con su hijo mayor Juan y la zaga de una caravana del ejercito, buscando un lugar que fuera propicio para la cría de animales y que contara con buen pastaje, al conocer esta zona, decidió ir por su familia que había quedado en Neuquen, y de regreso levanto su vivienda de pared francesa.

JUAN BENIGAR. Nació en Zagreb, Yugoslavia, en 1883, estudio en Graz y en Praga Ingeniería Civil, llego a la Argentina en 1908, se caso con una integrante de la tribu Pampeana de nombre Eufemia Sheypukiñ Barrosa, con ella tuvo seis hijos, a todos les dio un nombre castellano y el segundo mapuche, que sus familiares han colaborado para saber el significado, también colaboro en ello el profesor de idioma mapuche en la escuela N°90.
El mayor de Nombre Ñancu, significa águila, es el único hijo que tiene un solo nombre, Juan Llanca (Piedra verde o collar de chaquiras), Alejandro Mañque, (Buitre), Ambrosio Millañancu, (Águila de oro), Cipriano Miriñancu (diez Águilas), Marta Allerupai,(que se pasa riendo) Laura Dungutrayen (flor con novedad),Elena Kallvuray (flor azul), Eufemia Quinturupai (que pasa riendo y mirando) y Maria Ceferina Gumaray (liebre triste9.
En el Departamento de Alumine estuvieron viviendo en el Paraje de Quilachanquil, desde 1925, en el año 1932 falleció su esposa y se traslada a Ruca Choroy donde contrae matrimonio con Rosario Peña integrante de la Agrupación Aigo, vivió en este lugar por varios años, allí colaboro mucho con la gente del lugar, gestionó la creación de la escuela primaria y colaboro en su construcción. El 10 de diciembre de 1939 se traslada a Poi-Pucón donde compro una chacra a Ismael Parra, a la que llamo EL MANZANAL DE POI-PUCON, cerró el predio con alambrado de 4 hilos, poste de ñire, construyo un canal de 250 metros que alimento con rueda hidráulica, sembró y cosechó avena, centeno, arvejas, lentejas, papas, contó con una huerta de verdura de estación que cerró con cerco vivo, y plantó 120 manzanas silvestres, con su segunda esposa tubo cuatro hijos, ellos fueron: Pitágoras Huenullanca (arriba, collar de chaquiras), Sócrates Quintullanca (cinco collares de chaquiras), Magdalena Allerayen (flor que ríe) y Leocadia Millarayen (flor de oro), falleció el 14 de enero de 1950.
De acuerdo a una nota del Diario de fecha 14 de enero de 1983, por la que fue entrevistado el señor Carlos Villarino, rescató uno de los párrafos que dice; Llegue aquél 14 al Manzanal, estaba sentado en el patio, en un banquito lo rodeaban los hijos más pequeños de su segunda mujer, Me extrañó que no saliera a recibirme, porque era muy atento, No se levantó de donde estaba, pero lo encontré totalmente lúcido, Charlamos un rato, siempre lo hacíamos sobre cosas de la zona o él me contaba hechos de su tierra.
Cuando al despedirme, lo toqué, lo sentí medio frío. Le digo Eh ¿Qué le pasa Don Juan? Me pasa que me voy, contesto ¿ dónde, a que?. Me voy al otro mundo.
Y así fue continua Don Carlos, luego de haberse retirado y haber andado una legua, se le acerca a galope un hijo de Don Juan, diciéndole que su padre había muerto, entonces vuelve sobre sus pasos y agrega “Pensar que sin saberlo, había estado con él momentos antes de su muerte”.

Entre los nombre impuesto a las calle de Aluminé, ésta Capitán Emilio Crouzeilles y Teniente Nicanor Lescano, ello fueron integrantes del cuerpo del Ejercito que en Combate de Pulmarí, cerca del Lago Ñorquinco en el lugar denominado Collage, perdieron la vida en un enfrentamiento con integrantes de las tribus de Reque Curá y Namuncurá un 6 de enero de 1875, a los cien años de este hecho se inauguro en ese lugar un monolito en recordación a estos héroes, estando en ese momento de intendente de Aluminé el señor Victor Manuel Muñoz y secretario el señor Nelson Alejos, quienes llevaron adelante la obra de la construcción y cierre del predio donde se levanto el monolito, el lugar se declaro histórico por Decreto Nro. 8.729/43 en conmemoración a esta batalla.

Entre los nombre asignado años después están;

JOSE LAIOLO. Llegó a Aluminé en 1943, gendarme trasladado desde el Escuadrón 31 de Las Lajas como enfermero, se caso con Ana Joubert. En el año 1954, participo en la búsqueda y rescate de una patrulla de Gendarmería Nacional extraviada en el paraje de El Arco, se retiró de Gendarmería Nacional, con el grado de sargento, en el año 1958, continuó como comerciante, pero siempre prestando el servicio de enfermero cuando se le requería, estando en servicio no solo atendía al personal de la fuerza sino que también lo hacia con los civiles del pueblo cuando acudían a él. Integró la Comisión de Fomento como vocal en 1958. Falleció en el mes de febrero de 1961.

DOMINGO CEFERINO LEBICURA. Fue integrante del cuerpo de Policía Provincial, ingreso en el año 1957, presto servicio en Aluminé y Cutral- Có, pereció ahogado en el río Aluminé, en 1980, en circunstancia en que se buscaba los cuerpos de dos adolescentes que en el mes de noviembre se habían ahogado, en un accidente en el bote cayó al río en un lugar correntoso y hondo, se dijo en aquel momento que no sabia nadar, pese a ello y estando de licencia colaboro en la búsqueda, por su valor y su desinteresada colaboración, en este hecho, se impone el nombre de Sargento Ayudante Domingo Ceferino Levicura a la escuela de Suboficiales de la Policía de Zapala, de acuerdo a Disposición URII,( Unidad Regional segunda) también en su homenaje se ha levantado en la Ruta 23 a la altura del lugar en donde perdiera la vida, un monolito donde el 11 de abril de1989, la Escuela de Suboficiales coloca una nueva placa al sargento Ayudante Lebicura.
Por todo esto se impone su nombre a una calle del pueblo de Aluminé.

JUVENAL GUZMÁN. Nació en Mulchen, Bio-Bio, Chile, el 22 de junio de 1903, llego a esta zona con Whitworth, allá por 1911, años después contrajo enlace con Teofila Martínez, vivió por un tiempo en la junta del Quilachanquil con el Aluminé, por el año 1936 compro el campo a Steenkamp, lugar donde vivió por el resto de su vida. En el mes de julio de 1954, el señor Guzmán, participa en la búsqueda de siete gendarmes extraviados en la zona de El Arco, debido a las grandes nevadas. Acompañado, en esta ocasión por Segundo Rosales, señor Alfredo Romero, Enfermero José Laiolo, Sargento Ayudante del Ejercito Víctor Muñoz, quien participo con un grupo de personal del ejercito compuesto por Cabo Alfredo Cordero, soldado Diego Godoy José F. Sepúlveda, Víctor Hugo López, y Florencio Figueroa, todos de la clase 33, por parte de Gendarmeria Nacional el Alférez Canario, Ayudante de 3- Fredes, Ayudante de 4- Oviedo, Gendarme Acuña y Detona.
La patrulla de gendarme extraviados estaba compuesta por; Presentado Sánchez, Martín Alegre, Delmiro Gonzáles, Teodoro Mondragón, Ismael Romero, Nicasio Montivero y el Alférez Miguel Ángel Pulicich. Por esta actuación y la colaboración que siempre presto a Gendarmería Nacional, años después lo nombran Gendarme Honorario, por el director general de esa Institución.

AMADOR RIVERA; fue un poblador de Aluminé, que por algunos años en la década del “20 estuvo trabajando en el transporte de correspondencia, que en aquel entonces se hacía de a caballo, desde la Estancia Pulmarí, donde el encargado de la Oficina Postal era Don Santiago Cantaritti, pasaba por Aluminé, Rahué, Las Coloradas, La Negra hasta bajada Colorada en la costa del Limay, ( según datos administrado por su hijo Don Esteban Rivera en 1987 y extraídos de otros relatos)
El nombre a la calle fue solicitado por sus hijas Doña Olga y Georgina Riveras, ante el Consejo Deliberante de la Municipalidad de Aluminé, basado la solicitud en el servicio que presto su padre en aquellos años al pueblo de Aluminé y zonas aledañas.

RELATO DE GEORGINA RIVERA, hija del señor Amador Rivera. Dice: Mi padre fue padre y madre a la vez para nosotros ya que quedó viudo siendo muy joven y nosotros quedamos muy chicos. Mi padre nos contaba que desde 1904 hacia el traslado de correspondencia desde la Estancia Pulmarí, propiedad de la familia inglesa Miller, hasta Roca. Después se dedicó a criancero hasta que en el año 1928 en un invierno crudo perdió todo los animales, a partir de 1928 y por dieciocho años continuo con el trabajo de traslado de correspondencia, lo hacía a lomo de burros desde Aluminé hasta la Negra, en tiempo de verano hacia solamente dos viajes, con la correspondencia pero en invierno nosotros sabíamos cuando salía pero no cuando regresaría, porque nevaba mucho y crecían los ríos y él quedaba aislado a veces hasta un mes o se cerraba la cordillera y mi padre no podía cruzar, había un tal Conejero que vivía en la Jardinera y con la tropilla que tenía le ayudaba a abrir paso para cruzar y lo acompañaba hasta Aluminé. En invierno traía hasta ocho mulas porque de paso llevaba la mercadería a los que tenían negocio en ese tiempo. Cuando llego Gendarmeria Nacional, muchos de ellos no sabían andar a caballo, algunos venían con su esposa, que tampoco sabían y en varias oportunidades mi padre las tenia que cruzar por delante, porque a consecuencia del frió no podían continuar andando, él siempre llevaba consigo una bota de vino y cuando era necesario le daba un buen trago. Mi padre sufrió mucho aquellos años y en ese trabajo, muchas veces no alcanzaba a llegar a algún rancho y tenía que cobijarse debajo de alguna planta hacia un pozo en la nieve y con los cueros y chalmas de las mulas se abrigaba. Para él fue una vida muy dura para criarnos, nos llevó al Colegio Maria Auxiliadora de Junín de loa Andes, a Teresa, Olga, Margarita y a mí, para ir tuvimos que viajar a caballo demoramos dos días en llegar.

JULIA DIAS. Llegó a Aluminé, siendo muy joven se caso en este lugar y teniendo aun sus hijos chicos quedó viuda, sola llevo a delante su hogar, realizando tareas domesticas, vendiendo en la temporada verduras frescas que cosechaba junto con sus hijos en la huerta preparada por ella, vendía pan casero y frutos cosechada en la quinta que ocupaba, también tenia crianza de aves de corral que también eran vendidas para el sustento de su familia y así con tesón y esfuerzo crío a sus hijos, ello ya grandes levantaron una linda casita para que viva cómodamente, respondiendo de este modo la buena enseñanza que recibieron de una madre luchadora.

RESEÑA HISTORICA ALUMINE, VILLA PEHUENIA

POR BEATRIZ JARA

PAG. 81

5 - Biografía de Juan Benigar

La vida

Zagreb era, en 1883, año en que nació Benigar, una pequeña y apacible ciudad croata, perteneciente a la monarquía Austro Húngara, situada sobre la margen izquierda del Río Sava, allí donde la llanura panónica hace tope con unas montañas que van en dirección de este a oeste. Zagreb era el centro cultural más importante de Croacia, y tenía todas las características de una ciudad burguesa europea de fin del siglo pasado.

Aquí también llegado, alrededor de esa época, los progenitores de Benigar, el padre para ejercer el profesorado de un colegio local y, la madre, para cuidar – mientras llegaba al mundo – de la educación de sus cinco hijos, tres varones y dos mujeres.

Los varones, Juan y Ladislao, cuando ya grandes, estudiarían ingeniería, mientras Sócrates, el tercero, que era seminarista, tomará más tarde los hábitos sacerdotales y se dedicaría en el oriente a escribir obras sobre teología. Las niñas, Juana y Rosa, una vez terminados los estudios ejercerían el magisterio.

En síntesis, toda una familia de estudiosos, bien organizada y bien constituida.

Nuestro Benigar, ya desde muy joven, demostró tener dotes excepcionales de inteligencia y una voluntad de hierro para llevar a cabo todo lo que se proponía. Para esto, lo ayudaban una constancia, perseverancia y una memoria prodigiosa, tan es así, que, mientras estudiaba ingeniería, completaba su caudal de conocimientos con otras clases de disciplinas, sobre fitología, filosofía y medicina.

Formaba parte de algunos círculos universitarios, en los que desplegaba mucha actividad; uno de éstos lo eligió para que hiciera un viaje a Bulgaria. En el transcurso de éste viaje, realizado a pie, hizo varios estudios sobre etnología y sociología, además de compenetrarse también de los problemas económicos-sociales y biológicos, de los pueblos y regiones visitadas.

A los 20 años de edad ya conocía 11 idiomas, sin incluir en éstos, un idioma que halaban los gitanos balcánicos, que lo aprendió durante el arriba mencionado viaje.

Pero, con todo esto, no era feliz. Siempre tenia una inquietud insatisfecha. Leía mucho, obras sobre temas diversos, especialmente las clásicas y filosóficas.

Se fue a Graz y después a Praga, que era como decir la Meca Universitaria de todos los estudiantes eslavos.

Pero mientras iba ensanchando su horizonte intelectual aumentaba del mismo modo su inquietud espiritual.

Descubrió que la felicidad no estaba allí, encerrada entre los muros de las grandes ciudades, que desvirtúan la vida del hombre y lo alejan de la naturaleza. Loa mismos claustros universitarios le parecían estrechos, para las alas de su espíritu, que era amante del espacio, sediento de libertad y libre de prejuicios.

Ustedes. Habrán notado, que en esta breve descripción de su vida, tenemos involucrados esos tres factores fundamentales, mencionados en principio, que constituyen los pilares de sostén de cualquier personalidad humana; el genotípico, el paratípico y el citotípco.

Pero no obstante esto, Benigar no sería aclarado lo suficiente ni comprendido en su totalidad, si faltaran los otros elementos, que yo considero importantes para una mejor compresión de sus actos y de su vida.

Uno de estos era el gran apego que él le tenía a la verdad y a la justicia, y su ilimitada fe a los valores morales y espirituales, solidamente apoyados sobre un pedestal granítico de convicciones ontológicas, metafísicas y religiosas.

Así era Benigar.

Y con todo este riquísimo bagaje – pero pobre como un ermitaño- desembarco en 1908 en Argentina. Pero no para ir a Tierra del Fuego, en busca de pepitas de oro, como lo hicieron miles y miles de otros emigrantes, nó. Vino en busca del alma araucana, humillada, despreciada, abandonada, empobrecida.

Y la encontró y se unió a ella porque la amaba. La amaba ya antes de conocerla pero ahora la hizo propia, la hizo suya. Y empezó a luchar. Y luchó mucho, sufrió mucho . . . Pasó, como él dice: “por el fuego sagrado del sacrificio, del dolor, que todo lo purifica, todo lo santifica.”

Y aquí empieza su nueva vida, su nueva obra.

¡Qué fuerza tremenda debía tener este hombre! Que en condiciones de salud deficiente, luego postrado en la cama durante dos largos años, casi inmovilizado por una enfermedad, sigue igual escribiendo, sigue produciendo . . . El no piensa en su dolor, él está todo concentrado en su obra.

Y salían obras tras obras, apuntes, polémicas, anotaciones, compilaciones, y canales de riego, uno tras otros, largos, interminables, profundos, amargos . . . bien amargos. . .

Pero el espiritú venció al cuerpo dolorido y enfermo . . . Porque el amor la pasión, el entusiasmo, el estudio, la perseverancia, pudieron más que el dolor, las contrariedades, la miseria . . . Venció el formidable temple de éste hombre excepcional. Ganó la batalla.

Y el mundo empezó a conocerlo, a ponderarlo y amarlo, porque se convencieron que “ él trabajaba por amor a las cosas y no por amor a sí mismo.”

Y triunfó. Triunfó la vida sobre la muerte, porque aún después de la muerte él sigue viviendo. Vive en sus obras.

El día 14 de enero de 1950, encontrábase sentado delante de su casa, esperándola a que viniera, mientras daba el último toque a su testamento. Estaba calmo, sereno, tranquilo, como esos grandes patriarcas de la antigüedad. Esperaba la muerte, igual que el novio espera a la novia delante del altar, para cumplir con el rito. Y la novia llegó y lo llevó consigo, hacia las grandes alturas, hacia la fuente de todos los principios.

Así dejó este mundo, Juan Benigar. El sabio que murió sentado.

 
 
Torcuato Modarelli 233
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